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"El quinto en discordia"
Javi
22:39h
Tuve “La trilogía de Deptford” de Robertson Davies entera en mis manos, lista para llevármela a casa previo pago de unos 54 euros. Tras acogerla durante unos minutos entre mis brazos, casi como si fuera una criatura, la devolví delicadamente a su lugar en la tienda. Era mucha pasta para soltarla toda de un golpe. Una vez leído el primero de sus libros, “El quinto en discordia”, me reprocho un poco mi leve flaqueza de coraje. Porque “El quinto en discordia” (“Fifth Business”, 1970) es un libro maravilloso. Narrado por un profesor de historia recientemente jubilado, Dunstable Ramsay (apodado “Acorchado”), cabreado por un artículo sobre su vida publicado en un boletín, escribe una carta donde relata pacientemente su vinculación con otros personajes de su entorno que han ejercido una gran influencia sobre él: el magnate Boy Staunton (hombre abonado al éxito), la señora Mary Dempster (la “santa loca”), su hijo Paul (reconvertido en el misterioso mago Magnus Eisengrim) y la agraciada-desgraciada Leola. Sus relaciones empiezan en un pequeño pueblo canadiense y se desarrollan en diversas partes del mundo, lo que permite incorporar sabrosos contextos históricos, sociales y económicos. Gran parte de esos viajes se deben a la gran pasión del protagonista: las hagiografías o vidas de santos, lo que le sitúa en una posición muy interesante para tratar la relación-oposición entre mito y realidad. Por supuesto, apostando a favor del mito, pero no por ello obviando su difícil situación ante los que miden el éxito en la riqueza y la apariencia. Trilogía de Deptford ... Link (2 comments) ... Comment
"¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"
Javi
20:41h
No me gusta la película “Blade Runner”, ni en la versión antigua ni en la moderna. Y aún menos desde que he leído el relato de Philip K. Dick en el que se inspira (“¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” – “Do Androids Dream of Electric Sheeps?”). Lo que en la película parece deslavazado, pretencioso y vacío, en el texto original está tramado, con humildad e intentando decir algo. Eso sí, es cierto que no hay ninguna referencia a la puerta de Tannhäuser, como en “El tercer hombre” de Graham Greene tampoco estaba la teoría de los relojes de cuco que deja caer Orson Welles en la película. Cuando los actores extraen valioso jugo de sus textos, hay que reconocerlo. Pero Ridley Scott no sacó todo el provecho del material literario. Demonios, ¡si ya en la primera página te das cuenta que el protagonista cazador de bonificaciones (“blade runner”) tiene esposa y mascota! Tampoco hay referencias al órgano de ánimos, ni al mercerismo, ni al Amigo Búster y sus Amigos Amistosos, ni a varios personajes y escenas potentes. Para compensarlo, Scott añadió los unicornios. En esencia, Philip K. Dick muestra los esfuerzos de un trabajador por hacer bien su cometido, en un día especialmente difícil, donde le sobrevienen dudas sobre si lo que hace está bien o mal. Es un personaje casi vulgar, malviviendo en un planeta polvoriento muy maltratado tras la Guerra Mundial Terminal, con buena parte de la población emigrada a Marte buscando una nueva vida en un planeta desértico. Dick cometió el error de poner fecha en el desarrollo de la novela: el 3 de enero de 1992. Ahora bien, este año 2008 se cumplirán 40 años desde su publicación, y aunque en la realidad de nuestros días no haya coches voladores personales ni androides que se puedan camuflar entre los humanos, el mundo trazado por Philip K. Dick sigue teniendo relevancia, porque está basado en la capacidad de los individuos para soñar con un día mejor. ... Link (0 comments) ... Comment
"Corazón tan blanco"
Javi
17:12h
Muchas veces escribir novelas consiste en hacer un relato a partir de un sentimiento personal, de una angustia, de un temor. En “Corazón tan blanco”, Javier Marías explota las dudas de los recién casados, los dilemas cotidianos sobre la convivencia, las primeras sospechas de infidelidad, el porqué de las palabras no dichas. La sinopsis es sencilla: dos intérpretes traductores de prestigio se acaban de casar. Él, que es quien explica la historia como un narrador subjetivo, le da vueltas a la cabeza a varias cosas, entre ellas su falta de respuesta a la pregunta ‘¿y ahora qué?’ en relación a su propio matrimonio, y también el pasado oculto de su padre, al que algunos llamaron Barbazul. “Corazón tan blanco” está estructurada a partir de una serie de escenas a cuál más atractiva. Escenas descritas minuciosamente, con todo detalle físico y emocional, como salas iluminadas para una fiesta. Y los pasillos que conducen a estas grandes salas están poblados de reiteraciones cuyo significado va creciendo merced a diversos giros del relato. Son como pequeños hilos que se van fortaleciendo al mismo tiempo que se trenzan. Se demuestra que la realidad está compuesta por infinitas piezas que el celoso y/o el obsesivo seleccionan para potenciar su propia naturaleza, independientemente de si el cuadro que recomponen tiene algo que ver con el original de la vida. El gran éxito de Javier Marías es conseguir mostrar la radiografía de un malestar de forma que parezca atractiva y tridimensional. Excelente trabajo. * "Mañana en la batalla piensa en mí" Tu rostro mañana ... Link (0 comments) ... Comment
"Si menges una llimona sense fer ganyotes"
Javi
18:06h
Este libro de Sergi Pàmies contiene 20 relatos breves que podríamos ubicar en dos bloques: “La existencia es una mierda” y “Existir es una mierda”. En el primer grupo colocaríamos los relatos que tratan sobre la pre-muerte, la muerte y la post-muerte, y en el segundo los que muestran un amplio catálogo de miserias humanas. Eso sí, ningún aspecto externo hace pensar en la gravedad de su contenido: el libro es liviano y breve, las letras son gruesas, el espacio interlineal es considerable y hasta hay páginas en blanco cuando acaban los relatos en páginas impares. Además, el estilo es muy ligero, con no pocos párrafos de un cierto compadreo. En suma, “Si menges una llimona sense fer ganyotes” se lee en un pispás. Y cuando lo has acabado, ¿qué se puede hacer? Pues a poco que se tenga tiempo, se relee. Porque igual con tanta velocidad de lectura, o con el traqueteo del metro, o mientras sonaba una melodía fácil, te has perdido algún detalle importante. O sencillamente porque te da la gana. O por ambas cosas. Y así emergen varios relatos notables, como “Monovolum”, “L’experiment”, “Oh, verd avet” i “Escabetx”, varios cuentos que deberían figurar en su propia antología, como “Com dues gotes d’aigua”, “Sang de la nostra sang”, “La vida dolça” i “Una fotografia”, y pequeñas joyas de la literatura catalana como “El joc” i “Ficció”. Haciendo este escaneado me han salido la mitad de los cuentos: qué mejor recomendación puede haber para un libro de esta naturaleza. ... Link (0 comments) ... Comment
"La carretera"
Javi
14:30h
Se me hace difícil pensar en un libro en el que aparezcan más veces conceptos como “muerte”, “frío”, “oscuridad”, “ceniza” o “negrura”. “La carretera” se podría subtitular “El Apocalipsis según Cormac McCarthy”: se dibuja en este libro un mundo hostil, primitivo, implacable, desolado, inhóspito. En él quedan humanos, pero ha desaparecido la humanidad. Por este infierno reconocible como la Tierra por algunos objetos y construcciones que pertenecieron a tiempos mejores, un padre y un hijo siguen el trazado de una carretera para “llevar el fuego”, una forma como otra cualquiera de infundir esperanza al chaval cuando el objetivo básico es la supervivencia. Sus conversaciones son breves, su información está reducida a lo esencial. Mientras los protagonistas caminan junto a la carretera, el autor se dedica a explicarnos minuciosamente sus actividades, auténticas heroicidades en el panorama que se nos dibuja. No hay nada parecido a una estructura que permita ir calentando momentos de tensión: cada página puede contener desde la más mísera de las rutinas hasta el mayor de los sustos, como la vida misma en las condiciones más extremas. No es un libro apto para todo el mundo, tanto por su densidad como por el estado de ánimo que puede infundir en el lector. Sin embargo, McCarthy consigue con “La carretera” (“The Road”) una obra mayor, inolvidable, que lleva el marchamo de clásico. * The Road (La carretera) (película) ... Link (0 comments) ... Comment |
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